Chile Mejor Sin TLC en Radio ANEF
En una entrevista colectiva con el medio de comunicación sindical, las y los integrantes de la organización conversaron sobre el Tratado Chile-Unión Europea, que se tramita en el Senado de su país. Reflexionaron también sobre la revuelta social de octubre del 2019 y la movilización social.
[A continuación, reproducimos fragmentos abreviados de la entrevista de la que participaron Esteban Silva, Lucía Sepúlveda, Esteban Maturana y Cecilia Bartholin.]
Locutor: Bienvenidos. Hoy nos acompaña un grupo de personas lindas y valientes, que son parte de esta agrupación que se llama Chile Mejor Sin Tratados de Libre Comercio.
Esteban Silva: Bueno muchísimas gracias por esta esta posibilidad de conversar con ustedes con la Radio ANEF y, a través de ustedes con todas y todos. Chile Mejor Sin TLC es una coordinadora y vocera de esta plataforma de organizaciones, donde están también organizaciones sindicales que forman parte de la ISP, como la ANEF, la FENPRUSS, la CONFUSAM y otras organizaciones sociales.
Locutor: Repasemos un poco qué es un TLC. Porque uno tiene que partir siempre de la base de lo que son y por qué están en el fondo dañino para nuestros países
Lucía Sepúlveda: Mira los tratados son una especie de “Constitución” de todos los países, que han armado los países del Norte, los llamados países “desarrollados” para sujetar las luchas que damos los trabajadores y las trabajadoras en el sur, los colonizados por ellos. Entonces, ellos han puesto las normas, no solamente para comerciar entre los países, que eso sería más o menos lógico, pero han puesto normas para la inversión. Acá han puesto normas para los remedios, han puesto normas que tienen que ver con el trabajo. Y fundamentalmente ente nos están quitando la soberanía. Porque decisiones que debiera tomar nuestro Congreso, sobre la base de las demandas sociales de las organizaciones sindicales, ambientales, sociales en general, se toman a partir de los tratados. Las toman las altas esferas.
Es decir, se votan, ya vienen escritas desde fuera. No es una Constitución que se haya plebiscitado a nivel global, no, la han hecho en secreto quiénes son los dueños del mundo en la globalización. Los dueños de las corporaciones las transnacionales, que son las que mueven los hilos del poder, así que esos son los tratados y por eso nosotros, que somos parte de los y de las trabajadoras, de los movimientos sociales, estamos contra. Porque son un pilar del modelo que no que nos aplasta hoy día, lo queremos cambiar y es como tener un corsé encima, una armadura de hierro que impide los cambios.
Locutor: ¿Quiénes forman esta organización?
Esteban Silva: Chile Mejor Sin Tratados de Libre Comercio se constituyó por una confluencia de organizaciones sociales sindicales, campesinas, medioambientales en torno hace algunos años atrás, en 2015, contra el Tratado Transpacífico, conocido después como TPP11. Déjame contarte que había organizaciones como las que te digo, las organizaciones sindicales de trabajadoras y trabajadores y funcionarios, que forman parte de la Internacional de Servicios Públicos, que también confluyeron aquí. Y también organizaciones que luchaban en defensa de la recuperación de las semillas, organizaciones medioambientales como el Movimiento por el Agua y los Territorios (MAT), fundaciones y centros de pensamiento. Fíjate que cuando se constituye, con un manifiesto, el Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos Indígena Mapuche, firmaron contra el TPP también.
En aquel entonces había diputadas y diputados jóvenes, muy críticos, igual que nosotras y nosotras que lo seguimos siendo hasta hoy día en coherencia con eso, desde el 2015. Acá estaba el actual presidente de Chile, Gabriel Boric, que era diputado y uno de los que firmó junto a nosotros y nosotras. Y también su actual de vocera de gobierno, Camila Vallejo. Por lo tanto, esto fue una confluencia de organizaciones sociales populares, de movimientos sociales y de organizaciones de trabajadoras y trabajadores para plantear un tema del que prácticamente no se hablaba. Porque ha sido secuestrado, como bien decía Lucía, por los grandes medios de comunicación.
Además, que [los TLC] responden a estos intereses de las corporaciones transnacionales, los intereses de la economía concentrada, que finalmente golpean impiden el desarrollo de, por ejemplo, economías con una lógica social, con industrias propias, con soberanía económica sobre nuestros recursos y bienes comunes estratégicos. Si hablamos en el ámbito minero, [los TLC ] también favorecen a las grandes empresas extractivistas, en desmedro de las comunidades campesinas.
Hoy día nos llamamos “Chile Mejor Sin Tratados de Libre Comercio” porque obviamente no se trata solo de luchar en contra del TPP, que era un gran “macro tratado” de libre comercio que lamentablemente se nos impuso, a pesar de que durante años el senado no se atrevió a votarlo porque hubo una gran movilización del pueblo chileno.
A propósito, que estamos en octubre, en unos días más vamos a conmemorar la revuelta social de 2019. Nosotros la conmemoramos con orgullo. Esa gran revuelta y movilización significó una toma de conciencia y la movilización de un pueblo en mejor en términos, por demandas económicos y sociales. Nosotros la reivindicamos porque en el fondo era, es y sigue siendo una tarea inconclusa porque Chile sea más justo y que la democracia de verdad sea democracia y no solo para unos pocos.
Lucía Sepúlveda: Quería recordar que durante la revuelta los muros, no solamente en Santiago sino en distintas regiones y ciudades del país, estaban llenos de “No al TPP”. Si te fijas, esa fue una parte de las demandas, que eran muchas y muy ricas y diversas. De hecho, estaba programado votarlo ya en el senado y fue esa presión popular que hubo la que impidió que el senado lo tratara hasta el 2022. No podían tratarlo porque estaban atemorizados de esta gran revuelta, de esta toma de conciencia, que había habido y que nos aplastaron ya sabemos cómo.
Pero en ese momento fuimos capaces junto a los sectores populares de todo tipo, espontáneos y organizados, de reunir la fuerza social para detener este tratado. Para nosotros la gran experiencia esa, que tenemos que estar junto a las organizaciones populares.
Cecilia Bartholin: Yo quería agregar a lo que decía Lucía respecto del secretismo, que estas organizaciones, como contaba Esteban, se unieron porque Wikileaks sacó información de tres o cuatro capítulos que trataba este TPP. Y solo así, la gente, las organizaciones se dieron cuenta de lo que se estaba negociando. Porque no había información. Hasta el día de hoy [los TLC] se siguen negociando en secreto. Los compañeros de la Plataforma, Patricio Bejar y Lucía, hicieron un libro revisando lo relativo al tema económico, al tema de salud, al tema del apoyo en situaciones de conflicto del Tratado Chile-Unión Europea. Cosas que son importantísimas, las trabajaron y tuvieron que bajar el tratado en castellano desde la Unión Europea porque Chile no lo tenía en este idioma, a pesar de que es parte del tratado. Ellos decían, “está disponible en inglés, pero la Unión Europea lo tiene en castellano, porque tiene países donde se habla en castellano”. O sea, a ese nivel es el secretismo.
Y lo otro es que, además, con este tratado la Unión Europea se queda con la posibilidad de tener el mejor precio del litio, no hay transferencia de tecnología, no nos permite a crear una industria del litio para poder vender no solo una materia prima sino productos con valor agregado. Y si Chile vende a otro país, como China, por ejemplo, que es otro participante importante a un mejor precio que la Unión Europea, estamos obligados a venderle exactamente al mismo precio sin transferencia de tecnología, cosa que China si hace.
Entonces es brutal como se entrega y se entrega todo. Quieren hidrógeno verde, quieren litio, y todo eso va a ir en del desmedro de comunidades, especialmente comunidades de pueblos originarios. Entonces vamos a tener no dos, tres, cuatro, cinco zonas de sacrificio, sino que Chile va a ser una zona de sacrificio. Porque el agua que utilizan para el hidrógeno verde es agua dulce, agua que ya falta en Chile. Hay más de 15 comunidades que no tienen agua.
Locutor: Como Petorca, yo que conozco la Quinta Región te puedo contar que ahí no hay agua.
Cecilia Bartholin: No hay agua potable. Entonces, es terrible. Ahora, con hidrógeno verde, que además de todos esos beneficios que no van a quedar aquí en Chile porque se van todos a Europa. Y Europa es un continente que viene en caída libre su economía [..], y nosotros les estamos entregando todo. O sea ¿De qué hablamos? ¿De qué tratado? Aquí no se negocia nada, se entrega todo, que es distinto.
Locutor: La pregunta ¿es para quién trabajan los negociadores de Chile?
Esteban Maturana: Bueno, este tema de los Tratados de Libre Comercio es una historia larguísima, esto no viene solamente con el tema del TPP11. Recuérdense que hace algunos años, algunas décadas atrás, una de las grandes discusiones que hubo en América fue el ALCA, la Asociación de Libre Comercio de las Américas, que en un momento el gobierno de Bush estuvo casi a punto de lograr que se aprobase. Pero gracias a que hubo administraciones progresistas en nuestro continente, como en Argentina, Venezuela, Brasil, y Chile también en ese momento se sumó a la oposición al ALCA, no prosperó.
Ese fue un primer intento que fracasó, pero a partir de ese fracaso Estados Unidos y la Unión Europea, y básicamente las grandes corporaciones transnacionales, utilizaron otra estrategia que es la firma de acuerdos comerciales país a país, o con regiones determinadas. Y de ahí empieza esta dinámica chilena de empezar a aprobar tratados de libre comercio, somos campeones en tratados de libre comercio en el mundo, somos el país de la región de las Américas que más tratados de libre comercio tiene.
Y esto es una lógica muy antigua. No es nuevo. Hay una frase que yo utilizo muy a menudo para graficar lo que vive el mundo desde tiempos ancestrales hasta nuestros días: “la riqueza de Europa es nuestra pobreza, es la pobreza de África, es la pobreza de Asia y de América Latina”.
Las conquistas, la colonización, la expropiación sistemática, extracción sistemática de los recursos de nuestros países, el oro y la plata primero y después todos los otros productos, la madera, la fruta, etcétera. Y este fenómeno colonial había empezado a revertirse en el siglo pasado, aunque aún hoy día tenemos colonias en el mundo. Mi amigo Esteban Silva podría hablarles mucho sobre la República Árabe Saharaui Democrática, o Puerto Rico que está en nuestro propio continente y que no es independiente respecto Estados Unidos. Efectivamente entonces, un elemento importante tener en consideración, es un dato, por ejemplo, que Francia tiene una de las mayores reservas de oro del mundo cuando no tiene ninguna mina. ¿De dónde viene ese oro? De África, de Camerún.
Entonces, cuando uno se pregunta por qué el afán que tienen en estos momentos en Europa de aprobar el Tratado de Libre Comercio con Chile, es por una razón muy simple, aparte del problema que señalaba María Cecilia de la crisis económica europea en este contexto de la disputa por la hegemonía mundial […], y es que la Unión Europea pretende vivir un proceso de transición energética, en el contexto de la crisis climática global, para transitar hacia la electromovilidad, es decir, eliminar el uso de combustibles fósiles para utilizar solamente “energías limpias”, lo que supone graves daños medioambientales para Chile.
La verdad es que aquí de limpio no tiene absolutamente nada. Pero, además, esto tiene otras connotaciones, y una de más relevantes mientras ellos desarrollan industria y tecnología a nuestros países los mantienen en una lógica de modelo de carácter extractivistas. Somos exportadores de materias primas, con gravísimos daños medioambientales y laborales. […]
Entonces, Europa es la parte más interesada y tú preguntabas por qué ocurre que en Chile estemos con un gobierno y un congreso que están disponibles a aprobar estos tratados. Este tratado no solamente tiene estas connotaciones negativas, hay otras como la entrega de soberanía, nos vamos a someter a tribunales internacionales cuando los inversores sientan que sus intereses están siendo afectados, sea las ganancias que no llegaron al número que ellos querían, o porque sus expectativas de ganancia no se cumplieron, entonces nos pueden demandar en tribunales internacionales. Y el otro drama es que el Estado no puede demandar a los inversores, o sea aquí hay claramente el tema de la ley del embudo. Nosotros somos la parte por supuesto estrecha del embudo. ¿Quiénes son los que nos gobiernan? Son en su inmensa mayoría los que se sienten más europeos o gringos que chilenos.
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