Este jueves, 25 de enero, activistas contra los Tratados de Libre de Comercio se manifestaron contra el Acuerdo Chile Unión Europea ante la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en Santiago de Chile.
Lucia Sepúlveda, Coordinadora Nacional de la Plataforma Chile Mejor Sin TLC declaró en el frontis del Ministerio de Relaciones Exteriores que existen razones urgentes por la cuales se debe rechazar el acuerdo de modernización del TLC suscrito recientemente entre la Unión Europea y Chile. En ese sentido, expresó que el tratado tendrá graves consecuencias en materia de derechos humanos, ambientales, de desarrollo y que con él Chile se convierte en una colonia de la Unión Europea, entre otros puntos.
“Aquí nos encontramos organizaciones ambientales, sindicales, políticas, sociales y culturales que queremos denunciar el contenido del nefasto Tratado Chile- Unión Europea y también el secreto que rodea este proceso ya que, en la Unión Europea, ayer 24 de enero, se aprobó en principio por las comisiones. En cambio, en Chile el Congreso no sabe siquiera de qué se tratan los capítulos porque el Estado chileno no los publica. La cancillería no publica en su página los alcances del acuerdo. De manera que nosotros, como sociedad civil, tenemos que hacernos cargo de analizar estos capítulos. Nuestra conclusión es que son sumamente lesivos para los intereses de Chile”, denunció Sepúlveda.
Asimismo, la Coordinadora Nacional de Chile Mejor Sin TLC señaló que, en términos de Derechos Humanos, Chile se hace cómplice de los propósitos guerreristas de la Unión Europea. “El tratado contiene, en su capítulo de cooperación, un acuerdo de cooperación en gestión de crisis. Eso nos puede llevar a tener fuerzas militares chilenas en operaciones que sean parte del genocidio que está en curso con el pueblo palestino”, explicó.
En términos ambientales, Lucía Sepúlveda señaló que se plantea mantener al país bajo un modelo de desarrollo exportador de materia primas, de bienes comunes. “Esto significa perder más agua, tener más sequía, menos territorio cultivable y que todo sea para la agro-exportación y la exportación de minerales como el litio y las tierras raras, etc. Acá no hay ningún beneficio demostrado para Chile. Esto, por lo tanto, nos convierte en una colonia de la Unión Europea con todas las desventajas que dan la ‘externalidades negativas’, como se les dice, que quedan para Chile, y la Unión Europea resuelve así su transición energética”, concluyó.

