Denuncian que el acuerdo no cuenta con el consentimiento del pueblo saharaui, viola el derecho internacional y las sentencias del Tribunal de Justicia de la UE que no reconocen la autoridad soberana sobre el Sahara Occidental de Marruecos, y señalan que el único representante legítimo del pueblo saharaui es el Frente Polisario. En la región, la CLATE manifestó su adhesión en nombre de los estatales latinoamericanos.
A continuación, difundimos comunicado de sindicatos internacionales:
COMUNICADO CONJUNTO DE LOS SINDICATOS Y MOVIMIENTOS OBREROS Y DE TRABAJADORES INTERNACIONALES ANTE EL NUEVO TRATADO UE–MARRUECOS
La Unión General de Trabajadores de Saguia el Hamra y Río de Oro (UGTSARIO), junto con organizaciones sindicales y movimientos obreros de África, Europa, América Latina، Asia y Oceania pertenecientes a diversas corrientes políticas y tradiciones sindicales, emitimos el presente comunicado para expresar nuestra firme condena al nuevo Tratado entre la Unión Europea y el Reino de Marruecos relativo a la aplicación de preferencias arancelarias a productos procedentes del Sáhara Occidental ocupado.
El nuevo acuerdo, firmado con carácter provisional y sin el consentimiento del pueblo saharaui, viola de forma flagrante el derecho internacional y las reiteradas sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que han establecido con claridad que Marruecos no posee soberanía alguna sobre el Sáhara Occidental y que el Frente Polisario es el único representante legítimo del pueblo saharaui.
Lejos de respetar tales principios, las autoridades europeas y marroquíes han decidido adaptar la legalidad europea a la ocupación ilegal marroquí, inventando el concepto de “región de origen” para encubrir el expolio de los recursos naturales saharauis y el comercio de productos obtenidos en un territorio colonizado.
Mientras las empresas europeas y marroquíes se lucran con el saqueo de los recursos pesqueros, agrícolas y minerales del Sáhara Occidental, los trabajadores saharauis continúan sometidos a discriminación, persecución y negación de derechos sindicales y laborales básicos, en abierta contradicción con las normas de la OIT y los principios fundamentales del sindicalismo internacional.
Rechazamos que el nuevo acuerdo sirva para blanquear la ocupación marroquí y consolidar un modelo de explotación colonial que margina a la clase trabajadora saharaui y priva a su pueblo de los beneficios legítimos de sus propios recursos.
El movimiento sindical internacional recuerda que ningún beneficio económico puede justificar la violación de la legalidad internacional ni del derecho de los pueblos a la autodeterminación.
Las instituciones europeas, al firmar este tratado sin consultar al representante legítimo del pueblo saharaui, se colocan del lado de la ocupación y la represión, convirtiéndose en cómplices de una política colonial contraria a la Carta de las Naciones Unidas.
Exigimos que la Unión Europea y sus Estados miembros respeten las decisiones judiciales y se abstengan de cualquier acuerdo que incluya al territorio del Sáhara Occidental sin el consentimiento expreso del Frente Polisario.
Las organizaciones sindicales firmantes nos comprometemos a:
- Denunciar y boicotear los productos provenientes del Sáhara Occidental ocupando comercializados bajo etiquetas marroquíes o ambiguas.
- Monitorear y exponer públicamente a las empresas que participen directa o indirectamente en el expolio de los recursos naturales saharauis.
- Apoyar la lucha sindical y social del pueblo saharaui por su autodeterminación, por la libertad sindical y por condiciones de trabajo dignas.
- Reclamar ante la OIT y otras instancias internacionales la protección de los derechos de los trabajadores saharauis y la condena de la discriminación ejercida por las autoridades de ocupación.
En conclusión, los sindicatos firmantes, desde distintas realidades nacionales y tradiciones políticas, reafirmamos una convicción común: la justicia social y la libertad sindical no pueden florecer sobre la base de la ocupación y el saqueo.
Por ello, exigimos el respeto al derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia, el fin inmediato del expolio de sus recursos naturales y la anulación del nuevo Tratado UE–Marruecos.
El futuro del Sáhara Occidental pertenece únicamente a su pueblo.
El movimiento sindical internacional permanecerá vigilante y solidario hasta que la justicia y la libertad prevalezcan.
Bir Lehlu, western Sahara

