Desde la campaña “Sin Maíz No Hay País” convocan a participar de un llamado a los representantes de México y EE.UU. que discutirán la controversia sobre la prohibición del uso del maíz modificado en el país azteca. Se trata de un problema que excede lo comercial y que tiene profundas implicancias en materia soberanía alimentaria, de biodiversidad y en términos culturales.
El octubre de 2023 Estados Unidos y México anunciaron la creación de un panel para revisar la disputa comercial en curso sobre el maíz. El conflicto se inició en 2021, cuando la Suprema Corte de México prohibió las semillas de maíz genéticamente modificadas. Dos años después, en febrero de 2023, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador dictó un decreto que prohibió el maíz transgénico para uso humano.
¿En qué consiste el llamado?
Las organizaciones nucleadas en la campaña “Sin Maíz No hay País” llaman en enviar una carta a los integrantes del panel que analiza la controversia en el marco del T-MEC. Buscan evitar que Estados Unidos imponga a los mexicanos un maíz comercial, transgénico y con químicos tóxicos que dañan la salud y el ambiente, ignorando el decreto presidencial que prohíbe la entrada de maíz genéticamente modificado para consumo humano en el país.
Entre otros puntos, la carta señala que “las acciones del gobierno mexicano para la protección de los maíces nativos y la salud pública tienen sólidas bases científicas” y que “hasta este momento no hay estudios científicos ni evaluaciones de riesgo que demuestren la inocuidad del consumo de maíz genéticamente modificado para el caso mexicano”. Asimismo, expresa que en México “el maíz representa el principal alimento y la mayor fuente de hidratos de carbono” por lo cual “la población mexicana tiene derecho a consumir un maíz sin riesgos para su salud y su entorno”.
Según la sentencia de la Suprema Corte de México los organismos genéticamente modificados (OGM) dañan permanentemente la biodiversidad y dicha diversidad genética dentro de los cultivos es indispensable para responder al cambio climático, las plagas y las enfermedades. Asimismo, la Corte expresó que la diversidad del maíz en particular es vital para la seguridad alimentaria de México y del mundo.
En México existen unas 59 variedades de maíz, lo que representa una gigantesca reserva genética y de biodiversidad. Además, el maíz es el alimento más importante para las y los mexicanos, supone la mayor fuente de hidratos de carbono y es la base de los tamales, el pozole, los huaraches, etc. Por otro lado, el maíz es un cultivo ancestral de las comunidades campesinas y originarias de México, y está arraigado a su historia y su cultura.
Mucho más que un conflicto comercial
Estados Unidos reclama que México está violando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ahora llamado Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC). Desde esta perspectiva se trata de una medida unilateral y proteccionista. Sin embargo, desde México defienden su derecho a regular los transgénicos (no sólo el maíz) como un paso importante para evitar la homogeneización de la agricultura, la alimentación y la cultura.
El maíz estadounidense está modificado genéticamente, lo que ha permitido al país aumentar el rendimiento de sus cosechas y lo ha ayudado a convertirse en el principal productor y exportador mundial de cultivo. Paralelamente desde 1994, con la entrada en vigor del TLCAN, se eliminaron los aranceles que protegían a los productores de maíz en México, creando una invasión de la producción estadounidense y arruinando a casi 5 millones de agricultores mexicanos.
De acuerdo a un estudio del investigador Ernesto Hernández López (*), “en 2006-2007, los precios del maíz se dispararon cuando los mercados energéticos impulsaron la demanda de etanol, la fuente de energía basada en el maíz, para compensar los altos precios del petróleo. Como México dependía del maíz importado, el país sufrió una ‘crisis de la tortilla’ y los precios de este alimento básico se dispararon”.
(*) Ernesto Hernández López es profesor de Derecho en la Universidad de Chapman y escribe sobre Derecho internacional y agricultura. Su investigación sobre el maíz transgénico aparece en el Journal of International Economic Law y en el Vanderbilt Journal of Entertainment and Technology. Su investigación completa puede leerse en Zócalo Public Square.